Cargados de razones

23 07 2015

Aquí tenéis el inicio de mi artículo de hoy:

Este mes de julio tan largo, con el delito medioambiental finalmente materializado, presente en cada gota de sudor inexplicable en el llamado Primer Mundo (que es el principal asesino del clima y, en nuestro caso, también el mayordomo, o palanganero de los criminales mayores) cuenta con la presencia de un ingrediente venenoso que nunca, antes, nos acechó con tanta premeditación y alevosía, así como intermitencia y frecuencia inmodulable.

Me refiero a las promesas electorales.

 Lo hallaréis, entero, en eldiario.es


Alza los ojos

16 07 2015

Este párrafo pertenece a mi artículo de hoy:

Me gustaría ser, me gustaría que fuéramos –la gente que me importáis, los que empezamos a mover las cadenas– capaces de hacer como algunos privilegiados visitantes del Panteon, en Roma. Dotados para elevar la vista y olvidar la realidad apelotonada de turistas, el aire denso de gritos de chiquillos y comentarios estúpidos y chasquidos de chanclas y silbidos de whatsapps. Me gustaría que olvidáramos a los falsos centuriones que fingen custodiar la entrada, y los caballos que sueltan boñigas sobre la antigua calzada de la plaza, y a los rubicundos bárbaros que se rascan la piel enrojecida, sentados en los escalones de la plaza, y que piden sangría con macarrones cuando por fin entran en un restaurante. Me gustaría ser como esos privilegiados visitantes del Panteon que saben abstraerse de la prosaica vía pública y colocan la vista en el ojo del cielo abierto en la cúpula, abiertos a olvidar todo lo que no sea esa belleza, esa esperanza, ese arte de piedra que la circunda.

 Entero, en eldiario.es


Omar el-Sheriff

11 07 2015

Omar, como capitán del Juggernaut, un barco con bomba.

Le conocí brevemente en Londres, a mediados de los 70, en una rueda de prensa para presentar la peli de la foto, Juggernaut, que dirigía Richard Lester. Omar llegó tarde -el acto era en el hotel-, y bajó las escaleras como un gato, con ojos de sueño y metiéndose los faldones de la camisa en el pantalón. Como actor nunca me volvió loca, pero tenía un potencial erótico que sólo con mirarte te convertía en la zarza ardiendo. Muchos años más tarde, antes de Tahrir, me tropecé varias veces con él en el gimnasio y el vestíbulo del hotel Semíramis de El Cairo. Todo un señor. Y un golfo.



Muere Omar Sharif

10 07 2015

Aquí.



Lo inevitable

9 07 2015

Éste es el arranque de mi artículo de hoy:

Ni harta de vino habría querido perderme, ni como periodista ni como persona, ni como observadora ni como vividora, ni como mujer ni como hija de mi madre, ni como ciudadana ni como apátrida…

Acortando: no habría querido perderme la durísima pero importante época que viene. Porque ya es inevitable admitir que el cambio es inevitable. Y mucho más inevitable resulta pensar que la verdadera naturaleza del cambio se organizará inevitablemente conforme la sociedad vaya permeando su tejido a las novedades que van viniendo. Como el agua, los cambios empaparán el fondo, colándose por cualquier grieta, por mínima que sea.

Lo podéis leer entero en eldiario.es